09/28/2026
Hay dos grandes curados que dominan el mundo del buen jamón: el Jamón Ibérico, nacido en las dehesas de la península ibérica, y el Prosciutto, la joya italiana de la curación. A primera vista pueden parecer similares, pero cuando los comparas loncha a loncha descubres dos mundos completamente distintos.
Si buscas una experiencia de sabor profunda, compleja y capaz de transportarte, el Jamón de Bellota 100% Ibérico es la elección que marca la diferencia. Te explicamos por qué, punto por punto.
Prosciutto: Presenta un color rosado pálido y uniforme, con una grasa blanca fina y muy poca infiltración de grasa intramuscular (el famoso "veteado"). Su aspecto es limpio y homogéneo, pero también algo plano y carente de profundidad.
Jamón Ibérico: El jamón ibérico es un espectáculo para la vista. Su carne tiene un rojo intenso y oscuro, casi granate, con una grasa blanca nacarada que brilla con un veteado abundante y sedoso. Esa infiltración de grasa intramuscular, que se funde en la loncha, es la firma visual de un curado de máxima calidad.
En nuestro caso, el Jamón de Bellota 100% Ibérico de COVAP lleva ese veteado a su máxima expresión: cada loncha muestra un brillo natural y una grasa fluida y abundante que delata un producto de primer nivel, listo para fundirse en el paladar.
Prosciutto: No se asocia a localizaciones concretas. Proviene de las zonas de producción porcina intensiva italiana. Ni siquiera sus denominaciones (Prosciutto di Parma, Prosciutto di San Daniele) se asocian a zonas de producción concretas: solo limita ligeramente la zona de elaboración, pero no el origen de la cría del animal.
Jamón Ibérico: El jamón de bellota ibérico nace en la dehesa, un ecosistema único de encinas y pastos de la península ibérica, donde los cerdos se crían en libertad y pastan alimentándose de bellotas y hierbas silvestres. Es un entorno natural y sostenible que no se encuentra en ningún otro lugar del mundo.
Nuestro Jamón de Bellota 100% Ibérico Alta Expresión procede de cerdos de raza 100% ibérica criados en libertad en la Dehesa de Los Pedroches (Córdoba, España), un auténtico paraíso natural. Además, es el fruto de una cooperativa de ganaderos con décadas de tradición, donde cada pieza está vinculada a la tierra y a las personas que la elaboran.
Prosciutto: Se cura con sal marina y se somete a un proceso de secado en cámaras controladas. Su curación se acelera artificialmente mediante el ‘estufaje’: se sube la temperatura de los secaderos para acelerar el proceso por lo que la maduración es mucho más corta. Como consecuencia, la humedad del jamón es muy superior.
Jamón Ibérico: El jamón ibérico se cura lentamente en bodegas naturales. Cada pieza se cuelga estratégicamente para que “sude” lentamente, perdiendo hasta un 35% de su peso. El maestro jamonero revisa pieza a pieza su aroma y apariencia, y la ventilación y humedad de la bodega garantizan una curación uniforme que desarrolla un sabor único y profundo.
Nuestro Jamón de Bellota 100% Ibérico se cura durante un mínimo de 36 meses (y en ocasiones hasta 48) en nuestras bodegas naturales. Además, gracias a nuestro proyecto de trazabilidad, puedes conocer la historia de cada pieza a través del código de precinto según la Norma del Ibérico.
Prosciutto: Se elabora con los mismos animales que en España se destinan al jamón serrano o al cocido: razas precoces y sin capacidad de infiltración, como Large White, Landrace o Duroc. El peso al sacrificio es menor que el del ibérico y la edad es similar a la del cerdo blanco. La menor edad y, sobre todo, la falta de ejercicio hacen que el color de la carne no sea tan intenso.
Jamón Ibérico: El jamón ibérico se elabora exclusivamente con cerdos ibéricos, una raza única y ancestral ligada a la península ibérica. Estos animales son capaces de infiltrar grasa de forma natural en el músculo, creando ese veteado y jugosidad incomparables. Es una raza de producción limitada y muy valorada.
Prosciutto: Existen ocho denominaciones de origen protegidas (DOP) reconocidas por la Unión Europea.
Jamón Ibérico: Existen cuatro Denominaciones de Origen Protegidas que avalan la calidad y el origen de los ibéricos. Los Pedroches es una de estas cuatro DOP; un reconocimiento europeo que protege el nombre de este territorio ligado a los ibéricos de una forma tan íntima que se diferencian de todos los demás por estar producidos aquí.
El jamón ibérico se asocia a grandes marcas españolas que representan la tradición y la excelencia del sector. En nuestro caso, hablamos de dos marcas Alta Expresión y Alta Expresión de Los Pedroches, estas últimas son piezas que poseen la Denominación de Origen Los Pedroches, símbolo y garantía de su calidad y exclusividad.
Prosciutto: Se corta tradicionalmente en lonchas finas y uniformes, con máquina, buscando una textura delicada. Es un corte práctico y muy homogéneo. La necesidad de la máquina se debe a su propia textura, que hace prácticamente imposible el corte a cuchillo.
Jamón Ibérico: El jamón ibérico es todo un ritual. Se corta con cuchillo jamonero en lonchas finas, con movimientos suaves, largos y horizontales. Cada zona tiene su carácter: la maza es la más jugosa y menos salada, la contramaza tiene más curación, la babilla es más magra y la punta es la más sabrosa. Las lonchas se presentan ligeramente superpuestas en forma de ola o abanico, sobre un plato atemperado, para que la grasa se funda y libere todo su aroma.
Nuestro Jamón de Bellota 100% Ibérico se disfruta igualmente con ese corte artesanal, aunque también está disponible en formato deshuesado para mayor comodidad sin renunciar al sabor más auténtico, perfecto para cortar a cuchillo o a máquina.
Prosciutto: Solo se usa sal marina y el tiempo. En cuanto a la alimentación del animal, no se controla nada: solamente en algunas ocasiones se indica el uso de suero lácteo en las fases finales, lo que aporta ciertos matices lácteos. Esta alimentación hace que la grasa sea totalmente diferente al jamón ibérico.
Jamón Ibérico: El ingrediente principal del jamón ibérico es la bellota. Durante la Montanera, el cerdo se alimenta exclusivamente de este fruto que proviene de las encinas y de hierbas silvestres, lo que aporta a la carne notas dulces y matices de frutos secos tostados. La sal marina, lejos de ser un simple condimento, es parte fundamental del proceso de curación; el resto es pura naturaleza.
Prosciutto: Es una fuente de proteínas magras y bajo en grasas. Aporta proteínas y minerales, pero su perfil es más sencillo y con menos grasa insaturada.
Jamón Ibérico: El jamón ibérico es un superalimento dentro de la dieta mediterránea. Rico en ácidos grasos esenciales (especialmente ácido oleico, similar al del aceite de oliva), antioxidantes y proteínas de alto valor. La grasa del ibérico de bellota es rica en grasas monoinsaturadas, consideradas beneficiosas para el corazón. Es una fuente de energía saludable, con vitaminas del grupo B, hierro y zinc.
Nuestro Jamón de Bellota 100% Ibérico es un claro ejemplo de este perfil: un alimento de sabor excepcional y beneficioso para tu bienestar.
Prosciutto: Tiene un precio más accesible y asequible, acorde a un proceso de producción más corto y a razas de mayor rendimiento.
Jamón Ibérico: El jamón ibérico es un producto premium. Debido a su proceso de curación, más de 36 meses; a que se trata de una raza única que se cría en libertad en la dehesa; a su alimentación a base de bellota y una producción artesanal y limitada. Cada pieza es el resultado de años de mimo.
Al elegir nuestro Jamón de Bellota 100% Ibérico, no compras solo jamón: compras origen, tradición y una experiencia gastronómica irrepetible. Es la elección de quienes buscan lo auténtico y una calidad que se nota en cada loncha.
Prosciutto: Se suele maridar con lo clásico italiano: melón, higos, burrata, mozzarella, rúcula y pan focaccia. Es un curado versátil y suave que acompaña bien a sabores frescos.
Jamón Ibérico: El jamón ibérico es un lujo que admite maridajes de alto nivel. Combina a la perfección con cava, champagne o un vino tinto joven. Cada parte del jamón tiene su bebida ideal: la maza con fino, la contramaza con tinto joven, la babilla con cerveza tostada y la punta con cava. En una tabla gourmet, acompaña de maravilla a otros ibéricos y a quesos curados.
Nuestro Jamón de Bellota 100% Ibérico es el protagonista absoluto de cualquier celebración. Combínalo con nuestros embutidos ibéricos como el Lomo de Bellota, el Salchichón o el Chorizo, y acompáñalo con un buen vino o cava para una armonía de sabores que conquista todos los sentidos.
El Prosciutto es un gran curado italiano, suave y delicado. Pero el Jamón de Bellota 100% Ibérico es otra categoría: una experiencia de sabor, con notas dulces y de frutos secos, una grasa sedosa que se funde en boca y un origen que se puede trazar hasta la Dehesa de Los Pedroches.
Cuando quieras sorprender, regalar o simplemente darte un capricho de auténtico lujo, el ibérico es la elección que lo cambia todo. Descubre nuestra gama Alta Expresión y déjate conquistar por el sabor que solo un jamón de bellota 100% ibérico puede ofrecer.